miércoles, 13 de enero de 2016

Siempre me pasa lo mismo. Durante el día no hago más que pensar en ti y se me vienen a la cabeza mil cosas que decirte cada noche, pero llega el momento y me quedo en blanco. Ojalá pudieses estar un solo minuto en mi cabeza, creo que así entenderías muchas cosas, porque sí, reconozco que soy difícil de llevar, y sobre todo de entender, y sólo por el mero hecho de haberlo intentado te mereces un premio. No sé por qué me extraña que no haga más que perder gente, oportunidades, alegrías... Es lógico que al final piense que toda la culpa es mía. Ni aún haciendo las cosas lo mejor que puedo consigo conservar a quien quiero a mi lado. Ya me gustaría poder tenerte para lo que necesite cada vez que quisiera, tal y como me dijiste, ya me gustaría poder tenerte cerca de nuevo... Te aseguro que todo lo que no te he dicho en este tiempo te lo diría sin palabras, simplemente mirándote a los ojos. Qué rabia que me tengan que pasar estas cosas para darme cuenta del terrible error que cometo al no decirle a la gente que me importa que les quiero. Porque sí, creo que soy más de demostrar cosas que de decirlas, pero aún así nunca viene mal pronunciarlas. Muchas gracias por hacer que me dé cuenta de cosas como ésta. Gracias.

"No me dio la gana de cerrar la herida y te esperé."

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